What difference does student voice make in school design? Denver’s 2012 bond and mill levy gave one Southmoor Elementary student the chance to be heard in a too-noisy school.

Teachers and students

After five years at Southmoor Elementary, fourth-grade student Dean Trujillo had a lot of ideas about making his school a better place to learn. But it wasnt until he was part of the schools design advisory committee, with Southmoor parent Sarah Onley and his fourth-grade teacher Kristen Neumann, that he felt his ideas would be heard.

The team would ask me, Is this a good design? Dean said. And they would make the school better based on my opinion, which was a great thing for me.

A self-described wiggler and visual learner, Dean faced problems keeping focus due to his schools older design and furnishings. Southmoor was built in the 1970s using the then-popular open-floor model. When the plan fell out of fashion, the rooms were separated with temporary walls. The resulting noise levels inhibited student learning.

Temporary walls were a big problem last year, Dean said. You can hear the other classes and that disrupts you.

Dean, Sarah and Kristen saw their dreams come to life thanks to the 2012 Denver bond and mill levy. Permanent walls brought quiet to classrooms; rooms could be secured; the gym got a new floor; and natural light breathed life into the once-dreary building. And to top it all off, breakout rooms and new learning spaces were attached to every classroom, giving teachers space for group, individual and specialized learning.

There is a lot of opportunity for individual instruction with the way the breakout rooms are crafted, said Sarah. Giving teachers the opportunity through differing spaces to make that happen is great.

For Sarah, Dean and Kristen, their building has finally caught up with modern-day learners.

We have the technology now. We have these cool classrooms with new desks and new chairs, said Kristen. I think that we are supporting the 21st-century learner.

We have the technology now. We have these cool classrooms with new desks and new chairs, said Kristen. I think that we are supporting the 21st-century learner.

Qué papel juega la opinión de los estudiantes en el diseño de una escuela? El Bono e impuesto sobre bienes raíces que los votantes de Denver aprobaron en 2012 brindó a un estudiante de la Escuela Primaria Southmoor una oportunidad de hacer oír su voz en una escuela muy ruidosa.

Tras haber cursado cinco años en la Escuela Primaria Southmoor, el estudiante de cuarto grado Dean Trujillo tenía muchas ideas de cómo hacer que su escuela fuera un lugar más apropiado para el aprendizaje. Pero no fue sino hasta que Dean pasó a formar parte del comité asesor de diseño de la escuela, junto con Sarah Onley, una madre de Southmoor, y Kristen Neumann, su maestra de cuarto grado, que sintió que alguien escucharía sus ideas.

El equipo me preguntaba qué me parecía el diseño, nos cuenta Dean. Y decidían mejorar la escuela de acuerdo con lo que yo les decía. Para mí fue increíble.

Dean dice ser un estudiante muy inquieto que aprende en forma visual, y el diseño y mobiliario anticuados de la escuela le impedían concentrarse en su trabajo. La Escuela Primaria Southmoor fue construida en la década de 1970, época en que el modelo de aula abierta estaba muy difundido. Cuando este modelo pasó de moda, se separaron los salones en forma transitoria con tabiques. Pero el nivel de ruido interfería con el aprendizaje.

El año pasado había muchos problemas con los tabiques entre los salones de clases, dice Dean. Se podía escuchar a la otra clase y eso te distrae.

Los sueños de Dean, Sarah y Kristen se convirtieron en realidad gracias al Bono y el impuesto sobre bienes raíces que los votantes de Denver aprobaron en 2012. Las paredes permanentes trajeron la paz a los salones. Por fin se podían cerrar las puertas de las clases, se puso un piso nuevo en el gimnasio y la luz natural dio vida al otrora sombrío edificio. Por si esto fuera poco, se añadieron aulas auxiliares y nuevos espacios de enseñanza a cada salón, lo cual permite que los maestros trabajen con los estudiantes en grupo, de forma individual o especializada.

Debido al diseño de las aulas auxiliares, existen muchas oportunidades de enseñar en forma individual a los estudiantes, dice Sarah. Es maravilloso que los maestros podamos tener distintos espacios para lograrlo.

Sarah, Dean y Kristen opinan que el edificio escolar por fin es apropiado para la enseñanza moderna.

Ahora tenemos la tecnología necesaria. Tenemos estos salones hermosos con nuevos y flamantes pupitres y sillas, nos dice Kristen.[RO1] Creo que estamos ayudando a preparar a los estudiantes para el siglo XXI.

Ahora tenemos la tecnología necesaria. Tenemos estos salones hermosos con nuevos y flamantes pupitres y sillas, nos dice Kristen.[RO1] Creo que estamos ayudando a preparar a los estudiantes para el siglo XXI.