What difference does community voice make? A grandmother talks about how neighbors and Denver voters reopened Byers to students.

Merce Lea and grandkids

Merce Lea planned on sending her grandkids to her neighborhood school. The only problem was, her neighborhood school was Byers Middle School, which had been vacant for a decade.

It was a beautiful building, but in sad shape, said Merce. The ceilings were bad, the rooms werent conducive to the way kids are educated now, and its gyms and stages needed to be replaced. It was crumbling outside and inside. But the community wanted it saved for the neighborhood and our kids.

Byers was shuttered in 2004, when enrollment declines in Denver Public Schools prompted the closure of several buildings. But when enrollment interest started to rebound, so did the economy — and developers began to notice the vacant buildings prime location. Fearing the loss of a potentially vital space for a school to serve the growing neighborhood, Merce and West Washington Park neighbors spoke out. They succeeded in convincing DPS that Byers was, and always should be, a school.

Denver voters were convinced as well, supporting restoration of the 95-year-old building as part of the 2012 bond and mill levy. Top-to-bottom renovations prepared the campus to welcome DSST: Byers, and classrooms, common areas, science labs and other infrastructure improvements were designed with the schools science focus in mind.

Silent for a decade, the building welcomed the joyful noise of sixth- and seventh-graders once again in 2014. And today, DSST: Byers serves nearly 450 students.

Silent for a decade, the building welcomed the joyful noise of sixth- and seventh-graders once again in 2014.

After many years of work to foster this transformation, Merce is just glad that her grandchildren and grand-nephew have a neighborhood school to call their own.

Every neighborhood should have a great DPS school renovated as beautifully as Byers, and now this one will be here a long time, Merce said. Im not a hovering grandma, but it is nice when they are close.

Voces de la comunidad que marcan la diferencia: una abuela explica cómo los vecinos y los votantes de Denver reabrieron las puertas de Byers para los estudiantes.

Merce Lea tenía previsto enviar a sus nietos a su escuela de vecindario. El único problema era que su escuela de vecindario, la Secundaria Byers, había estado desocupada durante una década.

Era un edificio hermoso pero en malas condiciones, comentó Merce. Los techos estaban en mal estado, los salones no eran propicios para la manera en que se educa a los niños hoy en día y había que reconstruir los gimnasios y el piso del auditorio. Estaba derrumbándose tanto por dentro como por fuera. Pero la comunidad quería recuperar la escuela en beneficio del vecindario y de nuestros niños.

Byers cerró sus puertas en 2004, cuando la disminución en las inscripciones de las Escuelas Públicas de Denver ocasionó el cierre de varias escuelas. Sin embargo, cuando se reactivó el interés en las inscripciones, lo que coincidió con la recuperación económica, la ubicación privilegiada del edificio vacío despertó el interés de las compañías constructoras. Merce y los vecinos de West Washington Park se pronunciaron ante el temor de perder el espacio vital que permitiría a la escuela prestar servicios al creciente vecindario. Convencieron a DPS de que Byers era, y siempre debería ser, una escuela.

También convencieron a los votantes de Denver, que apoyaron la restauración del edificio de 95 años como parte del bono e impuesto sobre bienes raíces de 2012. Las renovaciones a todo el edificio prepararon al campus para dar la bienvenida a DSST: Byers, y el diseño de los salones de clases, áreas comunes, laboratorios de ciencias y otras mejoras a la infraestructura se hizo teniendo en cuenta el enfoque de la escuela en las ciencias.

En 2014, tras una década de silencio, el edificio volvió a acoger el bullicio y la alegría de los estudiantes de sexto grado. Hoy en día, DSST: Byers sirve a casi 405 estudiantes.

En 2014, tras una década de silencio, el edificio volvió a acoger el bullicio y la alegría de los estudiantes de sexto grado. Hoy en día, DSST: Byers sirve a casi 405 estudiantes.

Tras varios años de labor en apoyo a esta transformación, Merce está contenta de que sus nietos y su sobrino nieto puedan asistir a su propia escuela de vecindario.

Todos los vecindarios deberían tener una excelente escuela de DPS con una renovación tan bonita como la de Byers; esta escuela estará aquí por mucho tiempo, agregó Merce. No soy una abuela sobreprotectora pero es estupendo tenerlos tan cerca.