Really: the library does need to be quiet. Eagleton Elementary’s librarian explains how permanent walls and kid-friendly spaces helped to engage students in reading.

Phbe Sacks

To engage young readers, Eagleton Elementarys Phbe Sacks works hard to create a sense of serenity in the library. But the schools thin walls made it hard for students to focus on stories or studying.

The noise level was terrible, said Ms. Phbe, the school librarian. With the library being in the center [of the school], I could hear stuff from every classroom on every side. [The noise] was pretty intense. And during testing, it was pretty prohibitive.

Eagleton was built in 1976 in an open-floor design that placed the library in the middle of the school. After the model fell out of vogue, thin, temporary walls were the only separation between the library the 10 classes surrounding it.

Unfortunately, the walls only muffled the noise from other classrooms, making the library the center of a noise vortex. Those conditions made it nearly impossible for children to focus on reading, let alone the tests they took in the room.

Thanks to the 2012 Denver bond and mill levy, the library is quiet again. Construction crews followed a community-inspired plan and installed sturdy, permanent walls throughout the building. Skylights were added to bring natural light into the library, along with cozy spaces like reading nooks and a storytelling cove. Two completely new rooms were also created: one for a new computer and technology program and the other for a reading intervention class that had been using a makeshift room in the hallway.

Now, students have the space to explore and the quiet to study and learn. Its a place young readers can make their own, and Ms. Phbe couldnt be happier.

Now, students have the space to explore and the quiet to study and learn.

Since the remodel, the kids are using the library more, Ms. Phbe said. They look forward to coming since there are places that are kid-friendly and feel more like their space. And that gets them to read.

Es cierto; debe haber silencio en la biblioteca. La bibliotecaria de la Escuela Primaria Eagleton explica la manera en que la construcción de paredes permanentes y el establecimiento de espacios específicos para los niños ha contribuido a despertar el interés de los niños en la lectura.

Phbe Sacks se esfuerza en fomentar un entorno de serenidad en la biblioteca de la Escuela Primaria Eagleton para que los niños se interesen en la lectura. Sin embargo, las delgadas paredes de la escuela hacían que fuera difícil para los estudiantes concentrarse en los cuentos o en estudiar.

El nivel de ruido era terrible, comentó la Srta. Phbe, la bibliotecaria de la escuela. Como la biblioteca está en el centro [de la escuela], se escuchaba lo que ocurría en todos los salones contiguos. [El ruido] era bastante intenso. Y durante las pruebas, era espantoso.

El nivel de ruido era terrible, comentó la Srta. Phbe, la bibliotecaria de la escuela. Como la biblioteca está en el centro [de la escuela], se escuchaba lo que ocurría en todos los salones contiguos. [El ruido] era bastante intenso. Y durante las pruebas, era espantoso.

Eagleton fue construida en 1976 siguiendo un diseño de espacios abiertos que ubicaba a la biblioteca en medio de la escuela. Cuando este modelo perdió popularidad, la única separación entre la biblioteca y los 10 salones que la rodeaban eran unas delgadas paredes temporales.

Desafortunadamente, las paredes solo amortiguaban el bullicio de los salones, lo que hacía que la biblioteca fuera el epicentro del ruido. Bajo dichas circunstancias era casi imposible para los niños concentrarse en la lectura, y mucho menos en las pruebas que tomaban en la biblioteca.

Gracias al bono e impuesto sobre bienes raíces de Denver de 2012, el silencio vuelve a reinar en la biblioteca. Los equipos de construcción siguieron un plan inspirado en la comunidad e instalaron paredes macizas y permanentes en toda la escuela. Se agregaron tragaluces para incorporar luz natural en la biblioteca, y espacios acogedores, como rincones de lectura y una cueva para contar cuentos. También se construyeron dos salones completamente nuevos: uno para un nuevo programa de computación y tecnología y otro para la clase de intervención en la lectura, que se había estado impartiendo en un salón improvisado en el pasillo.

Ahora los estudiantes tienen un lugar para explorar y el silencio que necesitan para estudiar y aprender. Es un lugar en donde los jóvenes lectores se sienten totalmente a gusto, algo de lo que la Srta. Phbe no podría sentirse más orgullosa.

Desde la remodelación, los niños utilizan más la biblioteca, dijo la Srta. Phbe. Siempre tienen ganas de venir, ya que hay lugares especialmente diseñados para niños que hacen que se sientan en su elemento. Eso los motiva a leer.