How can school space impact a community? A Slavens parent and daughter discuss how an expanded school saved tight-knit relationships.

Annie and kate Humphrey

Annie Humphrey moved her family to Denvers Wellshire neighborhood to enroll her kindergartner Kate in a K-8 learning community seven years ago. For a while, Slavens K-8 School was perfect ” until it started to run out of space.

Slavens is very much the nucleus of the neighborhood, said Annie. But as the neighborhood grew, it really jeopardized the schools space and a lot of people were starting to leave Slavens. We were worried the community would break up.

For three years, Kate enjoyed the stability of the schools tight-knit community to help her explore sports, science and leadership. Then the school saw its student population swell as new families continued to move into surrounding neighborhoods.

New students meant larger class sizes, and the school faced hard decisions about which programs and electives could fit into limited space. As a result, families struggled with decisions about whether to remain part of the Slavens community.

Our options were very limited. There was library, art, music and gym, said Kate. And the gym was really small and hot. We couldnt really do any sports games.

Thanks to the bond and mill levy approved by voters in 2012, Slavens reopened in 2014 with a new wing. For Kate, now a seventh-grader, the space gave her new options. Not only could she bump a volleyball in a brand-new regulation gym, she could sing in a choir and band room, pursue scientific discovery in new STEM labs, and enjoy a new library and media room. Most importantly, new classrooms and teachers were added, allowing for more students to be served.

The improvements have allowed our school to grow with the community, said Annie. The kids can now stay here, K through 8, and have those opportunities to build strong relationships.

The improvements have allowed our school to grow with the community, said Annie. The kids can now stay here, K through 8, and have those opportunities to build strong relationships.

Cómo puede influir el tamaño de una escuela en la comunidad? Una mamá habla con su hija de cómo la ampliación de Slavens preservó la estrechez de los lazos en la comunidad.

Hace siete años, Annie Humphrey se mudó al vecindario Wellshire de Denver con su familia para inscribir a su hija Kate en la clase de Kindergarten de una comunidad de aprendizaje para estudiantes de Kindergarten a 8.o grado. La escuela Slavens K-8 fue perfecta por varios años, hasta que comenzó a quedar demasiado pequeña para la comunidad.

Slavens es prácticamente el centro del vecindario, nos dice Annie. Pero a medida que el vecindario fue creciendo, el espacio en la escuela se vio verdaderamente comprometido y muchas personas comenzaron a marcharse de Slavens. Nos preocupaba que la comunidad se dividiera.

Durante tres años, Kate disfrutó de la estabilidad de una comunidad muy unida y exploró los deportes, las ciencias y el liderazgo. La población estudiantil de la escuela creció a medida que más y más familias continuaron llegando a los vecindarios de los alrededores.

El tamaño de las clases aumentó y la escuela se vio obligada a decidir qué programas y materias optativas era posible albergar en el espacio reducido. Como resultado, las familias tuvieron que tomar la difícil decisión de si continuar perteneciendo a la comunidad de Slavens o buscar otra escuela.

No teníamos muchas opciones. Teníamos la biblioteca, artes, música y gimnasia, dice Kate. El gimnasio era muy pequeño y hacía mucho calor. No podíamos en realidad practicar ningún deporte.

Gracias a los fondos del Bono y el impuesto sobre los bienes raíces que los votantes aprobaron en 2012, Slavens volvió a abrir sus puertas en 2014 con un ala nueva. La ampliación brindó nuevas opciones a Kate, que actualmente cursa séptimo grado. Ahora no solo le es posible jugar al voleibol en un gimnasio completamente nuevo que cumple con los códigos de construcción, sino que también puede cantar en el coro, usar el salón de banda, hacer descubrimientos científicos en los laboratorios nuevos de STEM y disfrutar de una nueva biblioteca en un salón equipado con libros y otros materiales didácticos. Lo más importante de todo es que se añadieron nuevos salones y se contrataron más maestros. Esto permite que la escuela sirva a más estudiantes.

Gracias a estas mejoras, nuestra escuela puede crecer con la comunidad, expresó Annie. Los niños pueden seguir asistiendo a nuestra escuela de Kindergarten a 8.o grado y aprovechar la oportunidad de forjar sólidas y estrechas relaciones.

Gracias a estas mejoras, nuestra escuela puede crecer con la comunidad, expresó Annie. Los niños pueden seguir asistiendo a nuestra escuela de Kindergarten a 8.o grado y aprovechar la oportunidad de forjar sólidas y estrechas relaciones.