Bills or Boy Scouts? How one school reduced parents’ tough choices, with help from Denver voters.

Liz and Andy Graham

Liz Graham works hard to give her son, Andy, as many educational opportunities as possible. But without extra money for extracurriculars, she faced some impossible choices.

If you are at or barely above poverty, a lot of times you have to decide am I going to pay this bill or [can] I pay for my child to go to Boy Scouts or whatever?

A Green Valley Ranch resident, Liz felt good about Andys middle school, KIPP Montbello College Prep. But as he approached high school, she worried about whether hed be able to access opportunities more affluent families might have ” especially in an area of the city where many schools were bursting at the seams.

Her fears subsided when Denver voters approved the 2012 bond and mill levy, which included funding to build a new campus for two high schools in her neighborhood. The new campus, named after the Conscience of the Colorado Senate Regis Groff, included space for KIPP Montbello to expand their offerings to include a high-school program.

The campus was planned to be built in two phases, with Phase I completed in 2015. When Phase II is complete in August 2017, the Regis Groff campus will have space for 1,000 students. The modern facility is brought to life by 2012 mill levy funding to support enhanced arts and PE programs.

I was amazed at the building. It was just so beautiful and so big, said Liz. It was everything that our kids needed.

Andys new school is a 21st-century gem, offering sunlit classrooms, a regulation gym, a cafeteria with a glass garage-door wall to the outside, massive science facilities and technology classes where students like Andy are already learning to code.

Having a building that allows the school to offer such a broad range of activities and academics, that parents dont have to figure out how to pay for, makes it so that all of the kids can access those opportunities and take part, said Liz.

Having a building that allows the school to offer such a broad range of activities and academics, that parents dont have to figure out how to pay for, makes it so that all of the kids can access those opportunities and take part, said Liz.

Pago las cuentas o pongo a mi hijo en los Boy Scouts? Con la ayuda de los votantes de Denver, los padres de una escuela ya no se ven obligados a tomar ciertas decisiones difíciles.

Liz Graham hace todo lo posible por que su hijo, Andy, tenga muchas oportunidades educativas. Pero al no tener dinero para pagar las clases extracurriculares, no le quedaban muchas alternativas.

Cuando tu ingreso está al nivel de pobreza o apenas por encima del nivel de pobreza, muchas veces tienes que elegir entre pagar las cuentas o que tu hijo participe en Boy Scouts u otras actividades.

Liz vive en Green Valley Ranch y estaba contenta con KIPP Montbello College Prep, la escuela secundaria de Andy. Pero a medida que Andy se aproximaba a la preparatoria, le preocupaba si podría proporcionar a su hijo algunas de las mismas oportunidades que las familias de mayores recursos, especialmente en una zona de la ciudad donde las escuelas estaban tan llenas.

Sus temores se disiparon cuando los votantes de Denver aprobaron el Bono e impuesto sobre bienes raíces en 2012, que incluía fondos para construir un nuevo campus que albergaría a dos escuelas preparatorias en el vecindario. El nuevo campus, que recibió el nombre de Regis Groff, en honor del legislador que se hizo conocer como “la conciencia del Senado de Colorado”, contaba con suficiente espacio como para que KIPP Montbello ofreciera un programa de preparatoria.

Se programó la construcción del campus en dos etapas. La primera fase se completó en 2015. Cuando se complete la segunda fase, en agosto de 2017, el campus Regis Groff contará con el espacio suficiente para albergar a 1,000 estudiantes. El moderno edificio ha cobrado vida gracias a los fondos del impuesto sobre bienes raíces de 2012, que se destinarán a proporcionar mejores programas de arte y educación física.

Me quedé impresionada con el edificio. Es tan hermoso y tan amplio, dice Liz. Es exactamente lo que necesitan los niños de nuestra comunidad.

La nueva escuela de Andy es una joya del siglo XXI, con salones iluminados con luz natural, un gimnasio que cumple con los códigos de construcción, una cafetería con una puerta de vidrio que conduce al exterior, inmensas instalaciones de ciencias y clases de tecnología donde los estudiantes como Andy ya están aprendiendo a codificar.

Cuando la escuela cuenta con un edificio que le permite ofrecer una gama tan amplia de actividades y cursos académicos, los padres no tienen que preocuparse por cómo van a pagar y todos los niños tienen acceso y pueden participar en todas estas oportunidades, dice Liz.

Cuando la escuela cuenta con un edificio que le permite ofrecer una gama tan amplia de actividades y cursos académicos, los padres no tienen que preocuparse por cómo van a pagar y todos los niños tienen acceso y pueden participar en todas estas oportunidades, dice Liz.